
Bienvenidos los que partieron hace tiempo, sean loados y celebrados hoy que regresan al hogar del que se marcharon pero en el que nunca estuvieron ausentes, bienvenidos a esta mesa donde el lugar de honor esta reservado para ustedes que lo merecen hoy y siempre que vuelvan.
Sea que ahora moren en mejores campos o en lugares donde el sol ya no es recordado, sea que habiten en mares enormes o en palacios inimaginables, sea que residan con los justos o con los impuros, sean bienvenidos a compartir el pan y la sal de esta mesa que aun es suya y siempre lo será.
Esta es su fiesta y estos días de júbilo y esperanza, estos días que nos devuelven la fe en que los caminos que van también vuelven, que nos dan alegría porque los que parten, sin importar el destino, volverán al hogar en donde se les honra por lo que fueron, sin más ni más.
Con ustedes vinieron visitantes no esperados, habitantes de mundos olvidados, criaturas hijas de dioses cuyos nombres se perdieron en la vorágine del tiempo, sean cuidadosos en el habla y prudentes en el camino de flores y luces que ponemos para su mejor regreso, que aquellos que no acostumbran el mundo de los mortales poco entienden de nuestros temores y nuestras tradiciones.
Pero no es hora de hablar de accidentes o extraños, es hora de celebrar por los que aquí estamos y por los que aquí están aunque no del todo, por los que fueron y hoy por lo pronto volvieron a ser, por los que serán eternamente en este y en todos los años, sean bienvenidos a esta mesa que es suya y que siempre lo sera.


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