
¿Qué es un nuevo principio?
¿Donde podemos encontrar el puerto para tomar provisiones hacia nuevos puertos que nos brinden el bienestar que añoramos y pretendemos para existir en esta vida y las que siguen? ¿Dónde?
Pues hoy digo que cada día es un nuevo inicio, cada día dejamos atrás las pesadillas que nos atan, cada día avanzamos nuevamente contra el sol y su reino, contra esta ciudad que avanza y lo devora todo, contra la tormenta y su rugido de furia, contra todo.
Suena a burla viniendo de aquel que se ha rendido mas de una vez, lo se, suena a burla viniendo de aquel que hace de la derrota su manto y esconde su miseria detrás de una sonrisa hueca y una piel seca de paja. Suena a burla mas no lo es, yo me rendí gritando que nadie debería de hacerlo, yo anduve de rodillas para que tú no tuvieras que hacerlo, yo camine entre zarzas para que tú disfrutaras del aroma de las rosas. Pero ya estoy cansado de perder en este juego, cada día es una nueva oportunidad de cambiar el tablero y cargar los dados a nuestro favor, es nuestro derecho y hoy lo reclamo con soberbia.
“Las historias no terminan, solo se dejan de contar” -me dijo un lobo; en ese caso tampoco tienen un principio, como en los viejos robles podemos encontrar el tronco pero no podemos ver las raíces que se pierden en lo mas profundo de la tierra. Entonces nosotros mismos debemos poner esos puntos de fuga, esos pequeños cimientos a partir de los cuales iniciar algo nuevo.
No me arrepiento del pasado, que absurda es esa idea pero que yo sepa la única razón para que un salmón recorra la corriente de su vida en sentido contrario es para iniciar una nueva. El pasado quedo atrás y de el tengo las cicatrices y las lecciones aprendidas, nada mas se necesita para un nuevo camino; también tengo los buenos momentos, también los tengo y los atesoro con celo en mi pecho. El pasado me dio mucho, que ingrato seria arrepentirme de el.
Pero hoy quiero una nueva ruta, hoy quiero un nuevo camino, hoy quiero y puedo hacerlo pues la fuerza la tenemos nosotros, cada uno de nosotros, la fuerza de detener el viento y acallar al trueno, somos humanos, mortales y eternos a la vez, por que dentro de nuestros pechos laten corazones que dan fuerza cuando nuestros huesos y músculos ya no pueden ni sostenerse, por que nuestro espíritu aun anda a cuatro patas y ruge de ira cuando flaqueamos. Cada uno que ha salido a buscar en el cielo la señal de su camino lo hizo por el deseo de no detenerse, de conocer y conquistar. ¿Nos faltan fuerzas? Pues busca quien pueda dártelas, la jauría aquí esta, siempre a estado para los que desean y sueñan con nuevos caminos, es el único signo que distingue a la jauría pero créeme que en las noches oscuras y frías del peor invierno esto no es cosa menor.
Ayer la maldición me abandono, me dejo llevándose con ella mi manto con el que me enfrentaba a la intemperie, hoy me toca iniciar uno nuevo, uno que ya no este maldito, uno que no pese y no consuma lo que soy; aun no se que forma tendrá pero se que sin duda será uno que porte con orgullo en el campo de la batalla diaria.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada